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2011, empezando de nuevo…

08/01/2011

En los ’90, época de auge de las supermodelos, estaba muy en boga señalar la tontería inherente de estas atractivas jovencitas. Creo que en la actualidad burlarse de ellas es un pasatiempo en retirada, aunque hasta hace relativamente poco había en CQC una sección en la que se le hacían preguntas generales a modelos y a otros daños colaterales de la cultura televisiva para reír al ver que contestaban todo mal.

Estos expertos en cargadas nunca se ensañaron con los jugadores de fútbol, que a la hora de decir cosas ante las cámaras suelen ser igual de limitados que las modelos. El cassette que ponen los jugadores en los reportajes después del partido (que consiste en las 100 variaciones de la frase “logramos generar importantes situaciones de gol”) es ya un clásico de la magnetofonía discursiva.

En los dos casos se trata de profesionales a los que por lo general su entorno y sus seguidores, su mundo, solamente les exige o desfilar bien o jugar bien. Debe haber modelos y jugadores de fútbol talentosos, ingeniosos, brillantes, en otros aspectos de la vida ajenos a sus trabajos. Pero a nadie le interesa una modelo que sepa manejar una pala mecánica, por poner un ejemplo.

Al leer blogs de historietistas y dibujantes me queda la sensación de que el mundo exterior no entra en esos blogs, que giran sobre sus ejes en mini-universos historietiles. Mini-universos de revistas, reseñas, presentaciones y muestras. Se me vino a la mente la imagen de un submundo cerrado al estilo Zoolander, pero de historietistas.

El ambiente de los historietistas y los lectores de historietas es muy chiquito, la fama que puede alcanzar hoy un historietista es un chiste. La gente que está afuera de ese mundo, la mayoría, ve una historieta y se acuerda en el mejor de los casos de las que leía en su infancia. Todo este fenómeno de las novelas gráficas parece una lavadita de cara para que esa gente lea historietas como si fueran libros y no como un ejercicio condescendiente. No sé si está funcionando. No sé si alguien fuera de nuestro ambiente va a querer leer una versión en historieta del Rey Lear, por poner otro ejemplo. Pero hay algo que está claro, dicho a lo bestia: afuera, las historietas no le interesan a nadie.

Retomando el tema de las historietas y la política, me parece que una historieta que quisiera lograr un efecto político chocaría inmediatamente con su falta de masividad y no lograría nada. Podemos poner todo nuestro compromiso político en nuestra historieta, pero la leería la gente del ambiente. Los críticos de historieta nos llenarían los oídos, nuestros lectores se encantarían, nuestros amigos nos palmearían la espalda, y listo. Afuera, los críticos de cine ven cualquier película con montaje medio rápido y dicen que tiene “estética cómic”, y nadie entiende a qué se refieren. Las vanguardias de la historieta son calcos de esas vanguardias que escandalizaban a las señoras europeas hace noventa años. Leer Hoy o Prensa Obrera nos da una idea de los efectos del vanguardismo en la política, y averiguar cuánta gente lee estos periódicos nos da una idea de la escasa convocatoria de este tipo de pensamiento. ¿Cuánta gente lee por mes la Fierro? Menos que la que lee Página/12, seguro. Y al Página/12 lo lee menos gente que a La Nación, y La Nación es leída por menos gente que Clarín. Y eso que el Clarín lo lee cada vez menos gente…

¿Cómo podemos los historietistas llegar a un público más masivo, cómo sacamos a las historietas al mundo de afuera? No sé. La estrategia marketinera de tratar de hacer “lo que quiere la gente” tampoco sirve de mucho, porque “la gente” no quiere historietas. Los pocos historietistas masivos que hay llegaron cada uno a su manera y haciendo algo único, con humildad y armas nobles. Por ahí se puede empezar por resignar algo de nuestras ínfulas de “artistas”. Por dejar de regodearnos cuando no entienden lo que hacemos, pensando que somos el próximo Breccia. Por tratar de hacer historietas que reflejen nuestro disfrute al hacerlas más que nuestra apabullante superioridad intelectual. Y sobre todo, principalmente, por escribir y dibujar cada vez mejor.

(Ojo, que esto me lo digo también a mí, no estoy cirueleando, eh.)

Como siempre, las ideas de los lectores que no estén de vacaciones son más que bienvenidas pues sirven para emprolijar estas impresiones tiradas medio a la marchanta…

 

Sí, no tiene nada que ver, ¿y qué?

¡No tuve tiempo de dibujar nada, con un demonio…!

 

**

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26 comentarios leave one →
  1. 08/01/2011 8:34

    que se yo, cuando me pongo a dibujar me chupa todo un huevo. feliz año, ignacio.
    brian.

    • Minaverry permalink*
      09/01/2011 4:49

      Sí, a mí también…
      Pero después de dibujar me agarra la reflección y… ¡agarrate!

      Felicidades, Brian.

  2. Diego Parés permalink
    08/01/2011 8:49

    Incluso a Borges no le pedían que tenga tetas pero sí le piden a Raquel Manchini que sea Borges. ¡Y quien se lo pide! ¡Pergolini!

    Si, es hacer mejores historietas, es lo que podemos los dibujantes. Es la parte que nos toca.
    Lo demás ya se me escapa de las manos y todo el panorama que pintás es cierto.
    ¿No es Nine quien se autoedita? ¿Qué queda para nosotros?

    En fin, la realidad y las historietas, las historietas son la realidad, son una realidad, una revista de marcianos es una realidad. Una revista de marcianos con tetas y guitarras electricas es una realidad si se hace, está ahí, tan real como un kilo de pan.

  3. Luq permalink
    08/01/2011 10:38

    Leí el comentario de Diego Parés pocos instantes después de leer un chiste de Gustavo Sala con marcianos, tetas y guitarras eléctricas, quiero creer que es solo casualidad y no que me están haciendo la de Custer (para dar un ejemplo más historietero que Gran Hermano o Truman Show, nomás).

    El tema es muy complicado, y yo como lector que no puede agarrar ni un lápiz (desde que ando con la netbook hasta se me hace más difícil escribir a mano) desde mi lugar (chiquito) intento (chiquitamente) desmitificar esa infantilización de la historieta y ese pseudo prestigio que reciben aquellos libros etiquetados de “novela gráfica” para diferenciarse de la historieta (el otro día hasta se lo tuve que dsicutir a una amiga que encima lee hsitorietas, más que nada las del novio que tiene una colección bastante envidiable). Pero un poquito creo que va cambiando, al menos mi mujer antes pensaba que la historieta era para chicos, jamás había leído, y desde hace un tiempo me prohíbe ponerle mi nombre a las historietas que compro (de hecho Dora está dedicado a los dos).
    Una colega que nunca había leído historietas ahora va a dar una capacitación para profesores de hebreo sobre novela gráfica israelí (no logré aún que le ponga historieta, pero falta poco).

    Igual entiendo que las urgencias son distintas para aquellos que queremos leer más para vivir y aquellos que necesitan publicar más para vivir.

    Al margen, ¿tenés planes de fecha para el segundo tomo de Dora?
    Un abrazo

    PD: Perdón por el largo, odio que me queden largos los coemntarios

    • Minaverry permalink*
      09/01/2011 4:55

      Si en la Histadrut hay un sindicato de novelistas gráficos, yo no tendría ningún problema en ser un historietnik.
      El tomo dos… Todavía no terminé la historieta que tendría que publicarse en ese tomo, a no ser tan ansiosos che…

      • Luq permalink
        09/01/2011 19:35

        Desde el momento en que pusiste judezmo y un mapa de Israel en hebreo en una historieta, sos un historietniker היסטאָריעטניקער

  4. Lucas Nine permalink
    08/01/2011 11:12

    Graciosamente escrito, pero me parece q entremezclás un par de temas que no sé hasta que punto tienen correlación. p, ej, ¿qué es zoolander? ¿una historieta, una película? Esta laguna mía me hace pensar no ya en la pequeñez de los temas tratados en los blogs especializados sino a lo cerrado de su círculo de referencias (cosa que como bien sabrás también es una de mis taras).
    Por otro lado noto cierta tendencia a ubicar luego de, digamos, dos razonamientos lógicos, una construcción fantástica a modo de respuesta. Por ejemplo: “Los pocos historietistas masivos que hay llegaron cada uno a su manera y haciendo algo único, con humildad y armas nobles.” (Hay algunos que hacen cosas originales, la humildad y el modelo de armas que usan pertenecen al terreno de lo anécdotico. Pero lo que garantizó su masividad, en todos los casos, es el saber explotar un único formato de partida: la página humorística de dos o tres diarios. Hablamos de Argentina, 2011).
    También es discutible la correlación entre masividad y apertura al “mundo”. Yo te sé un gran lector de manga, al igual que algunos otros millones de personas, y sin embargo el sistema de referencias internas del manga-animé, que desconozco por completo, me causa la sensación de un planeta ajeno y cerrado. Esto podría ser por el hecho de que después de todo es un sistema generado en Japón y aqui funciona mas bién como una curiosidad importada, pero no creo que la cantidad de lectores (supongo que acá hay bastante mas lectores de manga que lectores de Fierro) no garantiza por si sola que ese sistema tenga un diálogo autómatico con el “mundo”, salvo que el cosplay sea una forma nueva de activismo político.
    Otro tema discutible es la operatividad de la lectura ideológica de las historietas, su diálogo con el mundo, etc. La gran historieta política argentina, El Eternauta, era una historieta para chicos y de aventuras, (argentina, ambientada en la Argentina) y estoy casi seguro que empezó sin ser consciente de su dimensión de metáfora política. La cosa cristalizó sobre la marcha como un descubrimiento casi simultáneo del autor y los lectores, de ahí su efectividad (este “casi” puede abarcar un tiempo que va de semanas a décadas, según el caso). Pero una cuestión importante radica en el formato de partida: masiva, para chicos, de aventuras. Eso es lo que lo hizo subersiva. Y operativa. Y le dió la poesia de un cuerpo de caballería conformado por caballos de calesita.

    Igual me parece una entrada valiosa para empezar un dialógo que falta bastante por acá.
    Saludos y feliz año.

  5. Lucas Nine permalink
    08/01/2011 11:19

    No sólo era largo sino que tenía pifies. Lo que quise escribir es:

    “Esto podría ser por el hecho de que después de todo es un sistema generado en Japón y aqui funciona mas bién como una curiosidad importada, pero no creo que la cantidad de lectores garantice por si sola que ese sistema tenga un diálogo autómatico con nuestro mundo, salvo que el cosplay sea una forma nueva de activismo político.”

    Ahora si, saludos y feliz año.

    • Minaverry permalink*
      09/01/2011 5:47

      Zoolander es una comedia de Ben Stiller cuya gracia es que pinta el mundo del modelaje como un submundo casi del hampa con sus propias y retorcidas leyes y mitologías. Es muy graciosa, y es bastante conocida, de hecho no forma parte de ningún círculo de referencias.
      Síp, lo de los diarios es verdad. Se puede agregar a De la Flor como frutilla del postre de la consagración profesional. Lo de las armas es una idealización mía. No olvides que aunque esté maravillosamente escrito, este post es solamente una serie de cosas que se me fueron ocurriendo, y yo no confiaría mucho en mi capacidad de elaborar un pensamiento en torno a ellas (para ayudarme están ustedes).
      Lo del manga no lo termino de entender. No sé si habrá más lectores de mangas que de Fierro, debe haber gente que lea las dos cosas. En realidad, los únicos mangas masivos en Argentina son Dragon Ball y por ahí Naruto, que tienen la ventaja de ser también series de televisión de Cartoon Network. Pero seguro que hay más lectores de Fierro que de La espada del inmortal. Y el cosplay creo que no es una forma de activismo, salvo que te cosplayees de John William Cooke.
      Justamente algunas de estas cosas se me ocurrieron después de terminar de ver una serie de animé. Con la excusa de una trama de suspenso y aventuras muy bien llevada, esta serie hablaba sobre la tensión generacional entre la clase dirigente japonesa y los jóvenes que se niegan a entrar en la estructura laboral ultra-rígida elaborada por cincuentones que alguna vez quisieron hacer la revolución. La serie termina con un final agridulce en el que la revuelta de los jóvenes es absorbida por el sistema y las cosas no cambian tanto. Y era la típica serie con el chico y la chica de ojos grandes y todo eso, era una serie normal y entretenida, un poco rara eso sí. Y eso en japón es masivo, y acá por ahí hacen una telenovela en Telefé que además de contarte la historia de amor de las telenovelas habla sobre la trata de personas, por ejemplo. Y eso es masivo también. Me puse a pensar en cómo se podría hacer algo así con una historieta, y eso se me mezcló con algunos hartazgos que vengo teniendo últimamente, y entonces me salió este post.

      • Lucas.Nine permalink
        09/01/2011 10:40

        Gracias x la explicación de que coso es Zoolander, para mí era una referencia exótica. La alusión al manga era porque creo que pueden existir ghettos de millones de personas, y ese es uno. “Masivo” y “cerrado como culo de muñeca” a veces van de la manito.
        En general, la entrada me parece que tiene demasiadas volteretas destinadas a cierto interlocutor fantasma que la complican demasiado. “Llegan los fantasmas, acabemos con ellos para que tu pelo luzca siempre bello” aconsejaba cierto comercial de mi niñez, pero con esto otra vez estamos en el mundo de las referencias internas. Diantre!

      • Lucas.Nine permalink
        09/01/2011 10:47

        Escribí eso del interlocutor fantasma hace un rato y automaticamente me acordé de “Mordisquito”. Este es parecido, pero le sobra el diminutivo.

      • Minaverry permalink*
        09/01/2011 22:47

        Ahora te entendí menos que antes, y lo leí dos veces. Probá citando alguna escena de “Tropic thunder”…

      • Lucas Nine permalink
        10/01/2011 16:01

        “Mordisquito” era un personaje al que le hablaba Discepolo, allá por la década del 50…

  6. Ignacio A permalink
    08/01/2011 11:50

    Hola,
    yo soy de “afuera” no se bien ni porque tengo tu blog en el google reader. La historieta puede tener repercusiones mayores o menores en el resto de la sociedad, por ej. politicamente, no solo por la calidad literaria de los guiones, trazos, estetica, y todas las cosas que uds ya saben y deben manejar, tambien depende en gran parte por el mensaje. Aquello que expresa que no corresponde a su mundo, ni a otro, sino aquello que esta flotando en la sociedad, “hilos sociales del poder” (en el caso de la política), etc…
    Digo, no subestimes el contenido, lo que se expresa y adopta forma de historieta, escrito de blog, pintura, fotografia, pelicula, novela, cuento, etc……

  7. Oroná permalink
    08/01/2011 12:13

    Dolina en un texto que habla de la música dice que a casi nadie(o a nadie directamente) le gusta la música. Le gustan las letras de las canciones, los cantantes, lo que evocan con una canción, ir a recitales… ¿Podría decirse lo mismo de la historieta? ¿Que lo que gusta en verdad son los recuerdos de la infancia, los muñequitos, las películas, los blogs de historieta, las reseñas, las presentaciones, los reportajes y los bocetos?

  8. Valle permalink
    08/01/2011 12:33

    Hola Ignacio!!! (hola lucas, posta que parece que te sigo…)
    “¿Cómo podemos los historietistas llegar a un público más masivo, cómo sacamos a las historietas al mundo de afuera?”
    Paso a responder esto: en mi caso leí historietas de chica (Gaturro y Yo Matías (y bueno, era lo que estaba más a mano)Mafalda y Asterix) después cuando terminé la escuela primaria no leí más historieta, seguí leyendo pero todo novelas y cuentos. El año pasado, un profesor mio se olvido la Fierro abajo del escritorio y volvi a leer historieta a partir de eso. Asi llegué a Dora, a Altavista, Angela, al laburo de Diego…El poder está en la escuela. Si ese mismo profesor en vez de olvidarse la Fierro la hubiera mostrado serían ahora muchos más los que como yo se hubieran interesado por seguir leyendo más(no digo toda, porque entiendo que hay cosas que en la escuela no van a mostrar, pero hay series que se pueden dar a conocer peefctamente y recomendar). somos ahora unos cuantos amigos que leemos historietas y cada uno va descubriendo cosas, muchos ya leían manga pero solo eso. A mi Dora me conmovió, esa es la palabra y la recomendé y la regalé. Eso debería pasar en las escuelas, dar a conocer porque es dificil acceder, el primer contacto; después una cosa te lleva a otra. Eso me parece a mi, que descubrí historietas argentinas a los 16 años y que ya teniendo 17 leí un montón que no hubiera leido si mi profesor no se hubiera olvidado la Fierro…
    Un saludo grande para todos, y ya le dije a Lucas pero te lo digo a vos también: somos fanas de “El barco borracho” y la difundiremos como se merece!

    • Minaverry permalink*
      09/01/2011 6:01

      Lindo eso que escribís, Valle. Por ahí los historietistas tenemos que hacer más proselitismo. Yo veo que las librerías grandes ahora tienen sección de historietas, pero también veo que en Olavarría (una ciudad chica a 300 km de la Capital, no estamos hablando de la Base Marambio) pedís la Fierro en los kioscos y te preguntan si es una revista de autos o te dicen que no la traen más porque no la compra nadie. Es complicado.

  9. Diego Parés permalink
    08/01/2011 14:47

    Es casualidad, Luq. La que yo digo era otra.

  10. 08/01/2011 16:08

    Creo que una cosa es la actividad artistica y otra la militancia politica. Que de alli surja una historieta politica, eso es otra cosa. Toda obra es politica, pero no toda obra es militante. Si, aporta algo a la difusión de ideas y de noticias, puede abrirle la cabeza a alguien sobre muchas cosas, sobre todo a los chicos, pero la historieta no llena plazas ni hace revoluciones.

  11. 08/01/2011 17:51

    Me parece, Minaverry, que el camino a seguir está definido por algo que escribiste en esta entrada: “… hacer historietas que reflejen nuestro disfrute al hacerlas más que nuestra apabullante superioridad intelectual. Y sobre todo, principalmente(…)escribir y dibujar cada vez mejor.” Esas cosas dependen totalmente de nosotros, todo lo demás es un albur.

  12. 08/01/2011 22:52

    Me gusto tu analisis del micro universo al macro y tu reflexion final.
    Yo tambien creo que muchos piensan en hacer “obra” y no “producto”, por el hecho de que “producto” esta visto como mala palabra.
    ¿Pero que nombre le vamos a poner a algo que se vende por unidad en un local comercial?
    La obra se expone, como original y se vende en galerias. eso es irrefutable dentro del campo de los circuitos de galerias y las artes plasticas.
    ¿Y dentro de nuestro ambito?
    No se la respuesta, pero trato de usar los indicios de la realidad para sacar , no una respuesta absoluta, sino una direccion a que apuntar.
    La historietas se venden en kioscos o librerias (como en la actualidad) y si se quiere generar engranaje de industria hay que hacer productos para ser consumidos.
    Si estos productos que generamos nos divierten en su gestacion y produccion, esta muy bien. Si ese producto le gusta al lector, mejor aun.
    Funciona asi en otras partes del planeta, por ende no tiene nada de malo.
    Hace unas semanas descubri tu blog.
    Saludos y buen año.

  13. 09/01/2011 2:45

    Una vez leí un comentario de un lector que decía como los videojuegos habían comenzado en los 80′ para un público muy joven, infantil, y luego fue creciendo junto a los chicos con la sega y luego la playstation, cada vez haciendose más grandes. Ahora estos jovenes adultos les transmiten sus costumbres a sus hijos. Resultado que hoy la industria de los videojuegos genera más dinero que el cine y la música. Así y todo se lo sigue considerando algo para chicos, pero las empresas no reniegan de eso.
    Tal vez el mundo de la historieta, si en verdad quiere ser más popular, deba buscar algunas ideas de la industria de videojuegos.
    Parece, por lo que yo percibo, que hasta la pubertad los chicos leen historietas (Mafalda, Asterix, Tintín, Gaturro, los Buscando, o encontrar diferencias de Parés , etc) pero después simplemente se vuelve de culto, y se llega más por casualidad que por busqueda.

    Bueno no sé una idea nada más, tampoco es que vaya a funcionar. Solo opino como simple lector y consumidor.

    Saludos a todos!

  14. Guillermo Alén permalink
    09/01/2011 20:55

    Acá hay que tener en cuenta, dear M., que la historieta argentina fue algo masivo, y en los 90 plaf, desapareció del mapa. La Fierro empezó a desbarrar y ponerse oscurantista y hermética, las de Columba empezaron a hace agua y hundirse (todas las medidas que tomaron para evitar el hundimiento fueron un desastre, vale decir) y el corsario negro, aka Alfredo Scutti, se tomó el palo. Y eso era lo que había. De la Flor sobrevivió en base a hacer septuagésimas ediciones de Mafalda, y gracias que sigue ahí. Colihue sacó, en un rapto de demencia patriótica que ni Cabral, la colección Narrativa Dibujada, y fijate que doce años después todavía se consiguen ejemplares!!! Casi se funden por hacer esa colección, que Dios tenga en su eterna gloria. Los dibujantes más consagrados se fueron a Europa y USA, lo que por supuesto no puede achacárseles, y acá sobrevino el yermo.

    Aparecieron algunos heroicos que la siguieron haciendo como fuera y donde fuera, y algunos de ellos postearon acá, no se me escapa. Pero la historieta como cosa masiva despareció, y no se reemplazó más que con un poco de manga y de mierda yanqui por acá y allá. Y la cosa no cambió: el período 1995-2005 fue sencillamente nefasto para el comic argento.

    Estos últimos años empezó de pronto a haber señales de vida. Es mi humilde opinión, pero los homenajes masivos a Oesterheld en 2007 y el regreso de la Fierro a fines de 2006 señalan un cambio en el paisaje. Incluso llegó a haber rumores de que volvía Columba a sacar El Tony, pero eso no se concretó. Unos años antes, empresas casi suicidas como Bastión y las reediciones heroicas de Doedytores ya refrescaban el panorama y, sobreviviendo (porque nadie se hizo rico con ninguna de las dos), daban la sensación de que imprimir historieta argentina, nueva o vieja, no era completo suicidio comercial. La Colección Clarín de la Historieta, en 2004-2005, también hizo mucho por despertar el interés en algunos clásicos venerables nuestros. En la crítica, la Historia de Gociol-Rosemberg de 2000 tuvo ya cinco ediciones y, con sus limitaciones, marcó un pivote en el ámbito académico: hay muchos pibes egresados de Letras que se arrojaron sobre este ámbito porque es Terra Incógnita en términos de teoría literaria y sociología, yo soy uno de ellos.

    Esto, hay que decirlo, fue posible porque en este país tenemos una tradición de historietas muy fuerte, que tiene un siglo, y porque, pese a que durante diez años casi desaparece, los clásicos más importantes (Mafalda, El Eternauta, Patoruzú) no dejaron de editarse y ser exitosos, y aún a paso de tortuga y dispersos aquí y allá la historieta encontró rincones donde capear la sequía: la contratapa de los diarios, las ediciones de quiosco y el circuito fanzinero y ultra under (Lule Lelele, El Tripero, etc.). La cosa siguió, como pudo, pero siguió.

    Después del 2007, con cierto interés de los medios, la euforia de la Fierro nueva y la reedición rampante del Eternauta creo que muchos pensamos que era un hecho, que la historieta argentina volvería a ser masiva. Hoy vemos que no, que la cosa no era tan fácil, que todavía hay mucha inercia y mucho Tinelli que remontar, y que hay que atraer a toda una generación que no abrió un comic argentino en su vida, excepto por algún Mafalda. La única manera de lograr esto, y vos mismo lo dijiste, es laburar. Hacer comic de calidad, y que hable de temas que sean relevantes a la gente hoy en día, y no un desfile de culos y músculos o un ejercicio onanista de ilustración y esnobismo comiquero a la francesa. Lo cual no quiere decir que haya que ambientar todo en la calle Corrientes (o “escribir en querandí sobre la caza del avestruz”, como diría Borges) sino hacer comics bien dibujados, con historias sólidas y que interesen. Así de simple, así de difícil. Con el tiempo, si se persevera (y no se va el país al carajo), la presencia machacona se va a hacer sentir, se va a formar una masa crítica de lectores, va a haber más gente que se arriesgue a meterle plata al cómic, y va a florecer una industria. En mi opinión, por ejemplo, si el Tony quisiera volver, fácilmente podría vender cifras iguales o superiores a la Fierro, apelando a un enfoque más aventurero (lo cual no quiere decir refritos de la vieja Tony) y buscando un público más amplio y masivo. Es cuestión de hacerle notar a la gente que tiene la tosca que invertir en comic con artistas e imprentas nacionales no es un suicidio: es un negocio.

    Mientras, los que estamos en el medio tenemos que hacer apostolado. Robar tanto medio como sea posible y, los docentes como yo, pasarle la antorcha a los pibes, decirles: “Mirá, pendex, este país tuvo una historieta de la puta madre, y la sigue teniendo, tomá, lee esto y decime”. Por lo pronto, mis pendex fliparon con el Eternauta y voy a por más: hay que educar al soberano.

  15. 10/01/2011 11:08

    No quiero parecer excesivamente simplista ni desubicado. Se me ocurren muchas cosas que decir, pero prefiero quedarme con unas pocas líneas que leidas con buena intención, expresen un idea:

    Mientras las historietas sean caras, van a seguir siendo cosa de pocos. Muchos de nosotros preferimos gastar $35 comiendo algo en la parrilla del barrio antes que en un comic que lo leés en media hora. Historietas baratas y descartables, ¿porque no gratuitas? Ya se que para lo que pido no hay fundamento comercial, poco se de mercados y el precio de las cosas (tema tan en boga hoy y siempre). Saludos gente!

    (Y ya que estamos, zarpado blog).

  16. 11/01/2011 0:40

    tropic thunder, me encanta esa pelicula

    otra cosa, el tag es “politica”
    como le gusta polemizar las cosas, señor Minaverry

  17. 15/01/2011 16:33

    Tal vez lo que necesita más fortaleza es la historieta como MEDIO para canalizar diferentes mensajes que no necesariamente tengan que ver con lo artístico como forma excluyente. Creo que sería muy estimulante que parte del material con que se forman los chicos en las escuelas estén realizados como historietas, o manuales para electrodomésticos, o guías turísticas, etc, etc. Es, creo, un medio amable que serviría muy bien a muchos fines.
    Pero ustedes hablan de las historietas de autor, seguramente, con lo cual el intercambio de opiniones es interesante pero se diluye en la nebulosa de lo subjetivo.
    ¿No es un absurdo decir que a uno le gustan las historietas, que es un apasionado de ellas? ¿De qué hablamos? ¿De que nos gustan las líneas rectas de los cuadritos, que los textos estén dentro de globos? Digo, la difusión de la obra está ligada a muchas cuestiones de talento individual y editorial, pero condicionada por la fortaleza de el medio en sí.
    A lo mejor no se entiende, así que pongo un ejemplo: no creo que un escritor genial logre demasiado si para difundir su obra usa un telégrafo… Una historieta estaría mejor ¿no? Y la tele, ni hablar

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